lunes, diciembre 15, 2008

'No hay nada que podemos hacer’

He oído a mi medico decir estas palabras mas de una vez. La semana pasada le visite con una lista de problemas físicos poco importantes con la excepción de uno. El me miro y me mando para hacer un rayos-x y un análisis de sangre para facilitar el diagnostico de este problema. Para los otros problemas me dijo una frase que he oído más de una vez mientras envejezco – ‘esta relacionado con tu edad’ y ‘no hay nada que podemos hacer’.

Acostumbrarse a un cuerpo que te extraña cada vez mas es una de las experiencias menos agradables del proceso de envejecer. Tu cuerpo no solo es un extraño sino un tirano potencial también. Te dicta lo que puedes hacer y no hacer. Paseos largos llegan a ser difíciles y te cuesta oír lo que dice la gente, especialmente en grupo. Tu comida favorita te cuesta mas digerirla. La memoria te falla y pausas largas antes de responder a alguien son frustrantes para todos. A veces no puedes dormir por culpa de los dolores en varios partes de tu cuerpo y te hace preguntar quien es ese extraño con quien ahora vives. Los médicos dicen que quizás en el futuro necesitarás una operación. Te enteras de amigos viejos que tienen problemas físicas múltiples también…etc.

¡Y navidad puede hacer que todo parece peor! Esas cartas anuales han empezado a llegar y mientras tu estas envejeciendo también lo hacen tus amigos de la misma generación y hay historias tristes de enfermedades y debilidad, y aunque van mano en mano con valentía y resistencia no puedes evitar preguntarte si el siguiente serás tu y la empatía que te sentías para los demás se convierte en ansiedad para ti mismo.

Todos somos diferentes y algunos de nosotros logremos vivir con esos problemas y aceptar noticias malas con estoicismo, mientras otros se preocupan mucho. Por ejemplo soy un poco hipocondríaco y me he sorprendido durante los últimos años que he sufrido algunos problemas de salud serios no imaginados.

Mientras tanto para muchos de nosotros hay más experiencias positivas que negativas. Te sigues siendo tu mismo y estas rodeado por la misma familia que te aman. El contexto de tu vida sigue firme, sigues en contacto con tus amigos y todavía eres capaz de hacer muchas de las cosas que son parte de una buena vida, enriquecida por nuevas experiencias. Hay que aceptar este momento de tu vida como un tipo de aventura que te desafía a tu resistencia.

Hay algunas cosas que el medico no ‘puede hacer’…pero nosotros si. Bryan
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